¿Sabías que el 80% de lo que aprenden los niños en el colegio lo hacen a través de la vista?

Uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema de visión sin diagnosticar

Alrededor del 30 por ciento del fracaso en el colegio está relacionado con anomalías visuales

Sólo el 27% de las revisiones que se realizan en nuestro país corresponden a menores de entre 5 y 10 años

Ha llegado el momento de preparar la vuelta al colegio. Es el momento de poner a punto la mochila, los libros, el uniforme y el material escolar. Disponemos todo para el nuevo curso y a veces, olvidamos revisar la visión que es la herramienta más útil para que en el colegio todo se desarrolle con normalidad.  Según un estudio realizado por el Instituto Federópticos los reconocimientos a los más pequeños se inician tarde. Lo ideal es no dejar pasar edades en las que el esfuerzo visual es importante. Lo más aconsejable es realizar un examen optométrico anual completo para detectar el 100% de los posibles problemas visuales.

Los padres podemos hacer mucho por la salud visual de nuestros hijos en esta etapa tan importante de su desarrollo. Debemos estar atentos a las diferentes señales que nos pueden indicar que algo no funciona bien: dificultades para ver objetos lejanos, posturas forzadas y extrañas para leer o escribir, dolores de cabeza, dolores oculares, problemas de concentración, visión doble, ojos rojos, legañas, parpadeos excesivos, bizqueos, fotofobias.

Las alteraciones más frecuentes en los niños suelen ser los defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo:

  • Los niños y niñas miopes suelen tener dificultades para ver de lejos por lo que suelen guiñar los ojos o se acercan para poder ver bien la pizarra o la televisión.
  • Los hipermétropes tienen mayores dificultades para ver de cerca. Pueden quejarse de dolores de cabeza o frotarse los ojos cuando trabajan. Tienen dificultades con la lecto-escritura y en ocasiones pueden llegar a torcer un ojo.
  • Los niños y niñas con astigmatismo ven las imágenes torcidas tanto de lejos como de cerca. Pueden tener mala letra e incluso escribir algunas letras al revés.

Las consecuencias que puede tener el no actuar a tiempo son la aparición del ojo vago o ampliopía y la pérdida de la visión binocular. La revisión a los más pequeños la debe realizar el oftalmólogo y tiene que ser muy completa; es fundamental que el niño esté tranquilo y que confíe plenamente en el especialista. Un buen diagnóstico precoz nos permitirá iniciar un tratamiento adecuado en los casos que se requieran.  Desde Tecnolaser queremos ayudar a padres y a niños no sólo a mantener la salud ocular sino también a conseguir buenos resultados escolares.

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