Defectos de defracción

El ojo humano …entendiendo sus defectos

El ojo humano tiene un diseño realmente extraordinario. Cada ojo es único. Cada trastorno ocular es también único. La calidad visual queda determinada predominantemente por el tamaño y la forma e nuestros ojos.

En un ojo sano, los rayos de luz que entran en el ojo se enfocan directamente sobre la retina para formar una imagen nítida, la misma que se envía al cerebro a través del nervio óptico, convirtiéndose en una imagen visual. Si las dimensiones del ojo se encuentran perfectamente ajustadas, los rayos de luz no se enfocan correctamente. Esto lleva a un error refractivo, tal como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo (una curvatura irregular de la córnea). Los errores refractivos son muy generalizados y afectan a personas de todas las edades.

Visión normal

En la visión normal, las dimensiones del ojo se encuentran perfectamente ajustadas. Los rayos de luz se enfocan directamente sobre la retina, creando una imagen nítida.

Trastornos comunes de la visión

Los errores refractivos ocurren cuando la curvatura de la córnea, que es el factor determinante del poder refractivo, no está ajustada a la longitud del ojo. Como consecuencia de esto, los ratos de luz no pueden enfocarse directamente sobre la retina.

Miopía

Cuando el globo ocular es demasiado largo, los rayos de luz se enfocan delante de la retina. Los objetos distantes aparecen borrosos en tanto que los objetos cercanos se ven claramente.

Hipermetropía

Cuando el globo ocular es demasiado corto, los rayos de luz se enfocan detrás de la retina. Los objetos cercanos aparecen borrosos en tanto que los objetos distantes se ven claramente.

Astigmatismo

Cuando la córnea presenta una forma irregular, provoca que los rayos de luz  se enfoquen en más de un punto. La visión global aparece borrosa y distorsionada.

Focalizando los detalles

La presbicia es la regresión natural de la visión que por lo general se inicia a partir de los 40 años de edad o posteriormente. De forma análoga a la lente de una cámara, la córnea y el cristalino del ojo humano concentran los rayos de luz y los enfocan en un punto focal sobre la retina, formando una imagen nítida que se transmite al cerebro. El cristalino del ojo puede cambiar su forma para poder enfocar los objetos a diferentes distancias. Con el paso del tiempo, el cristalino se hace menos flexible y comienza a perder la facultad de cambiar su forma para ajustar el enfoque. La consecuencia de esto es que se nos hace difícil ver nítidamente en todas las distancias y que a la larga necesitemos gafas de lectura o lentes de contacto.

Presbicia

Debido a la creciente rigidez del cristalino y a otros cambios biomecánicos dentro del ojo, los rayos de luz no se pueden enfocar en el punto focal de la retina. Consecuentemente, los objetos aparecen desenfocados.

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