El Día Mundial de la Visión se celebra cada año el segundo jueves del mes de octubre. La iniciativa de la Organización Mundial de la Salud y de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera nació con el objetivo de concienciar sobre la importancia de la salud ocular y de garantizar un mejor acceso a servicios oftalmológicos en todo el mundo.

Día mundial de la visión

Esperanza a la vista

En este Día Mundial de la Visión 2020 se utilizará el lema “Esperanza a la Vista” y el hashtag #HopeInSight para comunicar el mensaje, hará especial hincapié en el derecho a ver.

Según un informe realizado por la OMS, más de 1.300 millones de personas en todo el mundo viven con alguna deficiencia visual porque no han recibido la atención oftalmológica adecuada.

Las cifras de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera al menos 2.200 millones de personas en el mundo tienen una discapacidad visual que puede abordarse o no, mientras que mil millones tienen una discapacidad visual que podría haberse evitado de haber utilizado y/o contado con los recursos de atención y de detección necesarios. De entre todos los problemas visuales, destaca especialmente la miopía, que afecta a 2.600 millones, incluidos 312 millones de niños menores de 19 años.

Salud visual, economía y bienestar social

El problema visual no solo afecta a la salud, sino también a la vida de las personas. En países del Tercer Mundo tener una buena visión contribuye a la reducción de la pobreza, al crecimiento del empleo, afecta a la educación y evita las desigualdades.

Por otro lado, tanto en el tercer como en el primer mundo, ver bien es vital para tener un adecuado rendimiento escolar y en el ámbito laboral, una buena visión mejora notablemente la productividad de los trabajadores.

El CNOO alerta de que en nuestro país 1 de cada 3 personas no revisa su visión de forma periódica y el 67% de los españoles tiene alguna deficiencia visual reconocida, un dato que podría ser mayor si se sometiesen a controles con más frecuencia. Frente a los escasos medios para la detección de problemas visuales con los que cuentan países en vías de desarrollo, en nuestro país tenemos los medios y los profesionales necesarios que nos aconsejan acudir al menos una vez al año a consulta.

Recomendaciones para disfrutar de una buena salud visual

Por edades, oftalmólogos y ópticos-optometristas aconsejan:

  • Primer examen visual cuanto antes en la infancia. A partir de los cinco años se deben realizar revisiones anuales para evaluar la salud ocular y la funcionalidad de la visión.
  • Entre los 20 y los 40 años de edad lo recomendable es revisar la vista cada dos años, siempre y cuando no surjan ningún problema.
  • A partir de los 40 se incrementa el riesgo de padecer disfunciones visuales, por lo que es acertado acudir a revisión al menos una vez al año.
  • La población mayor de 55, ya suele manifestar presbicia y es más propenso a sufrir problemas visuales como retinopatía diabética, cataratas, glaucoma o degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una visita a tiempo ayudaría a detectar estas patologías, por lo que habrá que aumentar la frecuencia de la visita en el año.

Con motivo del Día Mundial de la Visión 2020 y especialmente en el actual contexto de la pandemia, en el que se ha registrado una gran disminución de las consultas oftalmológicas, los especialistas del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) han enumerado una serie síntomas que pueden indicar un problema visual:

Síntomas a tener en cuenta en adultos:
  • Visión borrosa al tratar de ver objetos de cerca o lejos
  • Dolores de cabeza a la altura de la sien
  • Fatiga o cansancio visual
  • Ojos llorosos o lagrimeo excesivo
  • Dificultad para leer letras pequeñas o realizar trabajos manuales
  • Alta sensibilidad a la luz o brillo
  • Ojos rojos o hinchados
  • Necesidad de sostener los materiales de lectura a distancia para poder enfocarlos correctamente
  • Visión doble
Síntomas a tener en cuenta en niños:
  • Que se frote mucho los ojos.
  • Se sienta demasiado cerca del televisor.
  • Aproxima los objetos a la cara.
  • Entrecierra o guiña constantemente los ojos.
  • Excesivas caídas y tropiezos.
  • Que se salté palabras o renglones al leer o que necesite seguir la lectura con el dedo.