El Día de Todos los Santos es una festividad católica que se celebra el 1 de noviembre, con la intención de honrar a todos los santos, conocidos y desconocidos. El día siguiente a Todos los Santos es el Día de Difuntos que coincide con el popular Día de los Muertos mexicano.

En España, y en otros países de tradición cristiana, esta fiesta sirve para recordar y honrar a los muertos. Es habitual acudir al cementerio a llevar flores a los familiares difuntos. Tradicionalmente era un día muy serio, en la actualidad hemos adoptado tradiciones anglosajonas festivas y “terroríficas” que nos han llegado a través del cine y de la televisión. Y hemos terminado celebrando la noche del 31 de octubre, más conocida como Halloween. ¿Una noche de diversión, una vida sin visión?

Muchas personas se disfrazan con el objetivo de divertirse dando mucho miedo. Para conseguirlo no sólo se utilizan disfraces horrorosos sino que también se usan maquillajes que simulan heridas y lentillas cosméticas que cambian el color y el aspecto del iris.

Para que una noche de diversión no se convierta en una vida sin visión estos productos nunca se deben comprar en tiendas de disfraces ni en bazares. En esos comercios suelen tener productos baratos y sin los controles necesarios para cuidar nuestra salud ocular.

Respecto al maquillaje este debe ser un producto de calidad, por lo que lo más recomendable es acudir a centros de belleza o tiendas especializadas. En estos establecimientos nos asesoraran y nos ofrecerán consejos y trucos para conseguir el resultado más impactante.

Las lentes de contacto en España, las de cualquier tipo, son consideradas producto sanitario.

La Administración española a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) contempla para las lentes de contacto cosméticas, el  mismo  tratamiento que con las lentes de contacto de corrección, como es la adaptación individualizada por un óptico-optometrista en un establecimiento sanitario de óptica. Por tanto, la lentillas siempre deben adquirirse en un establecimiento autorizado.

En la óptica, el óptico optometrista nos mostrará la gama de lentillas de fantasía disponibles en el mercado y nos ofrecerá consejos sobre su utilización, colocación, higiene…

Si a pesar de haber tomado estas precauciones surgen molestias, enrojecimiento o hinchazón en ojos o párpados, puede que tengas alguna reacción alérgica. Ante cualquier complicación ocular lo más adecuado es limpiar el maquillaje y quitar las lentes y acudir lo antes posible al oftalmólogo para que pueda hacer un diagnóstico y recomendar un tratamiento.

El uso inadecuado de las lentes de contacto de fantasía o de un maquillaje de mala calidad pueden provocar diferentes problemas de salud visual:

  • Sensación de arenilla en los ojos y sequedad,
  • picor y escozor
  • enrojecimiento o irritación.
  • En otros casos, los problemas pueden llegar a ser incluso más graves, produciendo conjuntivitis,
  • inflamación de la córnea,
  • abrasiones corneales,
  • pérdida de agudeza visual,
  • sensibilidad al contraste,
  • problemas de oxigenación y
  • aparición de úlceras por la presencia de gérmenes.