Si preparamos el material escolar, el uniforme, la mochila y todo lo que necesitan los más pequeños de la casa para volver al colegio, no podemos dejar de lado algo tan importante como es la visión. ¿Sabías que una visión perfecta será la mejor compañera de colegio? La vuelta a la rutina escolar es el momento ideal para para realizar una revisión ocular.  Es necesario realizar una visita al ofltamólogo para poder detectar posibles anomalías pese a que aparentemente no muestre ningún tipo de problema.

¿Sabías que alrededor del  90% de los niños comienzan su aprendizaje por la vía visual? ¿Y que el 80% de lo que aprendemos nos llega a través de la visión? Cualquier anomalía en el sentido de la vista puede provocar trastornos en el aprendizaje que derivarían irremediablemente en un bajo rendimiento escolar. Se presentan casos en los que no tener una buena visión, vamos a llamarla “visión perfecta” conlleva problemas de desarrollo, de lectura, de comprensión, de socialización …

Es fundamental para el perfecto desarrollo del niño un diagnóstico precoz para evitar problemas en el futuro así como una falta de rendimiento escolar y su consecuente frustración.

El ojo, al igual que el resto del cuerpo, está en constante desarrollo por lo que se suelen producir cambios en el sistema visual. Lo más recomendable es llevar a cabo revisiones anuales o cada dos años para control del niño sano sin patología ocular. En el caso de que el niño tenga algún problema ocular, las revisiones deberían ser más frecuentes y es el oftalmólogo en consulta el que establecerá las pautas de control y seguimiento en es el caso de que sea necesario.

Alerta ante los síntomas

Existen diversos síntomas que pueden indicarnos que el niño tiene algún tipo de problema visual pero estos 10 son los más importantes y que, de tener alguno, nos indican que es obligatorio realizar una completa revisión ocular:

  1. Si notamos que el niño desvía el ojo
  2. Si no ve bien la televisión o la pizarra
  3. Si se acerca demasiado al papel para leer o escribir
  4. Diferente visión entre un ojo y el otro
  5. Dolores de cabeza sin motivo aparente
  6. Ojos rojos, legañas y lagrimeo
  7. Reflejo pupilar blanquecino
  8. Extraños movimientos oculares
  9. Anomalías en los párpados
  10. Antecedentes familiares de miopía, astigmatismo u otras enfermedades oculares.
Revisión Ocular infantil

En una revisión ocular infantil completa se analizan todo tipo de factores siendo los más importantes:

  1. Agudeza visual, donde detectamos la capacidad para reconocer detalles pequeños con pruebas de refracción ocular .
  2. Visión binocular: analizamos la capacidad del niño de fusionar las imágenes de ambos ojos para obtener una una imagen única y tridimensional.
  3. Motilidad ocular: analizamos la capacidad de mover los ojos de manera sincronizada y cada uno por separado.
  4. Flexibilidad acomodativa: se trata de la capacidad para enfocar y desenfocar al cambiar la mirada en diferentes distancias, así como hacerlo de forma fluida.
  5. Visión del color: evaluamos la capacidad de distinguir entre distintos colores para detectar casos como el de daltonismo.
  6. Salud ocular: evaluamos las estructuras de la parte anterior del ojo, párpados, conjuntiva, córnea, así como el fondo ocular, donde se encuentra la mácula y el principio del nervio óptico.
  7. Integración visual motora: estudiamos la coordinación que se lleva a cabo entre el ojo y otras partes del cuerpo como puede ser la mano.
Para que la visión sea su mejor compañera de colegio

Una vez realizada la consulta oftalmológica completa, el doctor indicará la estrategia a seguir en función de si se ha detectado alguna patología o no:

  1. Si todo es correcto, el doctor recomendará algunas pautas de salud visual (distancia para leer, uso de dispositivos móviles…) y definirá un plazo para una nueva revisión.
  2. Si se detecta alguna patología corregible recetará gafas con lentes oftálmicas o prismáticas.
  3. Si se detecta alguna patología corregible, el doctor puede optar por recomendar el uso de lentes de contacto.
  4. Orto K; son una lentes específicas para el tratamiento de la miopía que actúan durante la noche para ver bien durante todo el día.
  5. En algunos casos también se puede recomendar el entrenamiento visual en el que se combinan ejercicios específicos en consulta con ejercicios en casa. El número de sesiones y la duración del entrenamiento dependerá en cada caso de la profundidad del defecto visual.